Amanecer

El Camino de la ascensión espiritual, de retorno al Padre Creador se inicia cuando el discípulo aspirante llega al punto en que se presenta El Maestro, no antes. Para que ello suceda, quienes anhelan alcanzarlo, necesitan llevar una vida de servicio e inofensividad; amor a sus semejantes, pureza de sentimientos, vivir en gracia. Los caminos, creencias y religiones son variadas. Mas, el camino directo, es a través del amor. Es una descripción breve, de la vida espiritual que no se logra de un momento a otro. Son pequeñas metas que se van alcanzando, pues se nace humano, con fallas y defectos y se aspira a la divinidad, que es posible.

La evolución del planeta y de sus bacterias, los seres humanos, que también evolucionan, requiere de la participación de todos. Como existen diferentes niveles evolutivos, los humanos más evolucionados colaboran con las masas, mueven multitudes, en silencio y con servicio, con amor fraterno. ¿Cómo ser parte del Plan Divino? Inicia cuando se tiene el anhelo de servir y se valora la espiritualidad que se ha logrado.

A través de la historia, grandes personajes se acercan y enseñan con su ejemplo que hacer, como vivir y buscar a Dios siendo solo un ser humano, con fallas y defectos pues nadie nace ni se hace perfecto. De tener una vida ordinaria a trascender el tiempo y el espacio, para mostrar un camino que es posible recorrer, pues han dejado sus huellas, humanas también. Existen múltiples opciones, creencias y religiones, es como leer un libro, con las experiencias y circunstancias de otros; cuando ya se ha leído y comprendido el mensaje, hay que empezar a escribir el libro propio. ¿Cómo? Siendo un ejemplo de vida.

Vivimos el final de una Era, una época y sección del tiempo para un nuevo despertar; otra forma de vivir será posible, superada la materialidad actual, con un corazón y mente más etéreos, en armonía. El planeta está recibiendo oleadas de amor y paz que poco a poco lo envuelven, pues cuando más oscura es la noche, llega el amanecer, claro y diáfano. Se elevará, con otro escalón en su evolución, junto con su humanidad, sus bacterias, en una nueva forma de vivir, en la que todos podrán participar del contacto con su Creador, una Nueva Era, más sublime y espiritualizada, pues todos somos parte de Él, sus representantes en este planeta tierra.

Hoy es el momento de hacer un balance, de revisar si soy amoroso y servicial, inofensivo, si sigo las huellas de quienes han sido ejemplo de vida; que me falta, si quiero formar parte del nuevo amanecer que se aproxima.

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